Pocos años atrás, una encuesta realizada afirmaba que más de la mitad niños entre los 9 y los 14 años no realizan ninguna deporte colectivo o individual fuera del marco escolar, el problema es que la educación física desaparece del curriculum oficial de estudio en primero de bachillerato, a partir de ese curso la educación física no forma parte de la educación formal, a no ser en estudios como: Magisterio, TAFAD, INEF. Sorprende entonces, que con el acechante problema de la obesidad (España es el país de la unión europea con la tasa de obesidad más alta) el tabaquismo y la vida sedentaria que impera en la sociedad, se olvide la educación física a los 16 o 17 años.
martes, 13 de diciembre de 2011
Pocos años atrás, una encuesta realizada afirmaba que más de la mitad niños entre los 9 y los 14 años no realizan ninguna deporte colectivo o individual fuera del marco escolar, el problema es que la educación física desaparece del curriculum oficial de estudio en primero de bachillerato, a partir de ese curso la educación física no forma parte de la educación formal, a no ser en estudios como: Magisterio, TAFAD, INEF. Sorprende entonces, que con el acechante problema de la obesidad (España es el país de la unión europea con la tasa de obesidad más alta) el tabaquismo y la vida sedentaria que impera en la sociedad, se olvide la educación física a los 16 o 17 años.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Marco histórico
Para desarrollar este breve acercamiento a la historia de la educación de personas adultas en España hemos creído conveniente optar por un desarrollo cronológico, apuntando las normas legislativas más significativas y resaltando aquellas entidades y personalidades que destacaron en las propuestas de la educación permanente en nuestro país.
Se suele considerar al siglo XVIII como el punto de partida de una Historia que tuvo otros momentos anteriores, pero durante el Siglo de las Luces los “ilustrados” y los “amigos del país” se ocuparán en buena medida de la instrucción pública.
El primer acontecimiento significativo en nuestra historia de la educación de personas adultas la encontramos en el denominado Informe Quintana, presentado a las Cortes de Cádiz en 1813. El Informe era el paso previo a una Ley que contemplaba la educación de las mujeres. El rey Fernando VII truncó con su absolutismo todo elemento modernizador.
El 20 de junio de 1821 se aprobó el Reglamento General de Instrucción. Por primera vez aparece el término educación de adultos
La ley de 9 de septiembre de 1857 o Ley Moyano, dictaminó las lecciones de los domingos o nocturnas para los adultos
Otro proyecto frustrado, la Constitución Federal de la República española de 1873, mencionaba la obligación de mantener escuelas de niños y de adultos.
Conviene citar las experiencias educativas que se desarrollaron durante el XIX y que abarcan un amplio arco ideológico y religioso: Ateneos obreros; los Patronatos de la Juventud Obrera del padre Vicent en Valencia; el padre Manjón, que creó las clases de niños y niñas y en horario nocturno las clases para adultos; las escuelas nocturnas parroquiales para obreros...
La más famosa y reconocida obra pedagógica española, la Institución Libre de Enseñanza desarrolló múltiples actividades que incidieron en la ecuación de adultos: Asociación para la enseñanza de la Mujer; el Museo Pedagógico; la Junta para la Ampliación de Estudios; la Residencia de Estudiantes; el Instituto Escuela; la Escuela Superior de Magisterio; las Misiones Pedagógicas
Las Universidades Populares, siguiendo el modelo de Cambridge de 1873, nacieron en España con la Universidad Popular de Oviedo en 1896. Con gran rapidez esta propuesta se extendió por el resto de España. Entre los intelectuales que trabajaron en ellas cabe citar a Blasco Ibáñez, Leopoldo Alas y Antonio Machado.
En la historia de la educación de personas adultas durante el siglo XX se consideran los siguientes periodos:
El 10 de marzo de 1950 se creó la Junta Nacional contra el Analfabetismo.
En 1963 comenzó la Campaña Nacional de Alfabetización creándose 5000 escuelas especiales para adultos.
En 1964 se inició el Programa de Promoción Profesional Obrera.
En 1973 se ordenó el final de de la Campaña de Alfabetización, considerando que el país había alcanzado las cotas mínimas exigidas por los organismos internacionales. De todas formas, el Ministerio idea el programa de Educación Permanente de Adultos.
Ramón Flecha, Fernando López y Raquel Saco (1999 ) caracterizan este modelo franquista con las siguientes señas de identidad: el analfabetismo es una lacra popular; falsificación de los resultados estadísticos; paternalismo estatal; concienciación ideológica; dependencia de la enseñanza de niños; materiales ideologizantes e infantiles; subordinación de la mujer.
Entre las experiencias más interesantes que se iniciaron en este periodo debemos referirnos a: las Escuelas Campesinas; las Universidades Populares; las Escuelas Populares; la Coordinadora de Escuelas de Adultos de Catalunya; la FAEA; la FEPAM, también numerosas entidades sociales comenzaron a desarrollar sus actividades en el mundo de la educación permanente.
El desarrollo de las Autonomías ha visto cómo en muchas de ellas se han aprobado leyes de educación de personas adultas. Igualmente se ha implantado la educación secundaria para personas adultas, pruebas de acceso a ciclos formativos, a la Universidad, cursos para la mejora de empleo y la formación ocupacional, propuestas de educación no formal. Pero también se ha resentido de un modelo curricular que ha ido tendiendo cada vez más a la reproducción escolar frente a experiencias que apuestan por la innovación, basándose en principios de la educación popular, del desarrollo comunitario, de paradigmas críticos.
martes, 29 de noviembre de 2011
Música en el sector de Bayona
Una escuela de música típica en el sector de Bayona ofrece a niños y adultos la oportunidad de aprender a tocar instrumentos como la güira, el acordeón y la tambora.
Propuesta Pedagógica
Son los padres/madres quienes toman la iniciativa de educarse en música y con música para poder implicarse en lo que supone la formación musical en sus hijos/hijas.
Para un alumno, el que un miembro familiar esté estudiando lo mismo y en el mismo centro ya resulta motivador, pues puede entender mejor todo el desarrollo en el proceso de enseñanza-aprendizaje, además de ser una estrategia para animar en la constancia y en el compromiso que se adquiere para concluir una formación determinada.
Aquellos alumnos cuyas familias están implicadas de manera directa obtienen buenos resultados en las actividades y pruebas, mientras que las familias menos implicadas el alumnado suele dejar los estudios en los primeros años. No se trata de hacer tutorías sino de una implicación activa en los deberes, actividades, programación y colaboración con el profesorado directamente además de iniciarse en los estudios musicales como una necesidad por comprender las dificultades así como el esfuerzo que supone la práctica de un instrumento musical, no solos en el aula sino también a las audiciones, y actividades en grupo, tan necesarias en este aprendizaje artístico.
METODOLOGÍA
La metodología empleada tiene como primera consideración las características del alumnado, atendiendo a sus motivaciones, necesidades e intereses, facilitando la colaboración en aquellos casos en los que también sus familiares más pequeños estén recibiendo formación musical en el centro, a través de actividades de enseñanza-aprendizaje en conjunto, como audiciones o resolución de ejercicios planteados en la clase de lenguaje musical.
Se trata de una metodología activa y participativa la cual permite la flexibilidad en las actividades y horarios, además de un espacio para la reflexión y la implicación directa del alumnado en la construcción de su aprendizaje, encuadrándose dentro del constructivismo.
RESULTADOS
Educación y familia
La experiencia común dice que los aprendizajes decisivos para la formación de la personalidad humana son los habidos en el seno de la familia (Bernal, 2005).
Martinelo (1999) citado por Carrasco (2007) basándose en diferentes estudios, resume cuatro caminos a través de las cuales los padres pueden implicarse en la educación de los hijos. A continuación citamos los tres primeros, por relacionarse más directamente con lo que nos ocupa:
- Comprometerse con la escuela para establecer de manera fluida, comunicación y colaboración.
- Actuar como agentes educadores, como maestros, entendiendo que la escuela debe ayudar a los padres para que estos ayuden a sus hijos.
- Apoyando a la escuela en lo que necesite, más allá de la AMPA (asociación de madres y padres de alumnado), trabajando en conjunto en pro de la calidad educativa.
Las familias crean su propio modelo educativo como resultado de sus hábitos, creencias, relaciones personales, etc., configurando así la relación que se establece entre padres e hijos. Este autor añade que para que la educación sea eficaz debe adoptar ciertos requisitos de la educación general, reforzando las normas con el ejemplo que dan los padres y estableciéndose una colaboración estrecha entre las instituciones más relevantes de la educación que son la familia y la escuela y que deben estar en mutua colaboración (Sarramona 2008).
La siguiente tabla muestra a modo de resumen las conclusiones a las que se han llegado a través de algunos estudios realizados con respecto a las variables familiares que influyen en el rendimiento escolar.
Bisquerra (2008) explica que para un buen rendimiento así como para las competencias emocionales, la implicación de la familia es fundamental, y es el centro educativo quien debe implicarla en la educación de sus hijos/hijas.


